Compartir en facebook
Compartir en twitter
Compartir en linkedin
Compartir en whatsapp

La inteligencia artificial en la selección de personal: un cambio de paradigma

Es importante señalar que, si bien la IA no reemplaza la toma de decisiones humanas, sí permite que los procesos de selección sean más eficientes, ágiles y justos. La clave está en utilizar estas herramientas con un enfoque estratégico, combinando tecnología y criterio humano para encontrar el talento que realmente impulse a las organizaciones

No depender siempre de la IA para realizar un proceso de selección es algo importante de comprender, ya que en los procesos no debemos de olvidar que tratamos con personas que tienen diferentes necesidades.

El mundo laboral está en constante evolución, y con ello, los procesos de selección. La digitalización ha traído a este nuevo panorama digital y laboral herramientas innovadoras que optimizan la atracción y gestión del talento. Entre ellas, la Inteligencia Artificial (IA) ha emergido como un aliado clave para los equipos de RRHH. Su capacidad para analizar grandes volúmenes de información y detectar patrones hace que los procesos sean más eficientes y objetivos. 

Aquí entran en juego los sistemas de seguimiento de candidatos (Applicant Tracking Systems o ATS). Llevan años siendo utilizados por empresas para filtrar y organizar currículums. Sin embargo, la IA ha potenciado su funcionalidad aumentando la personalización y precisión de las mismas. Pero…. ¿Qué pueden hacer estas plataformas impulsadas por IA?

  • Analizar palabras clave y contextos en los CVs para evaluar la idoneidad de los/as candidatos/as.
  • Aprender de selecciones previas para mejorar continuamente su criterio de filtrado.
  • Reducir sesgos inconscientes al enfocarse en competencias y experiencias en lugar de factores subjetivos.
  • Agilizar la comunicación con los postulantes mediante chatbots que resuelven dudas y programan entrevistas de forma automática.

Gracias a estas funcionalidades, los equipos de selección pueden centrarse en la parte más estratégica del proceso: evaluar el potencial humano más allá del papel.

Es muy importante destacar que uno de los grandes avances que trae la IA es la capacidad de personalizar la búsqueda de talento. Ya no se trata solo de encontrar a la persona que cumple con una serie de requisitos, sino de identificar a quienes realmente encajan con la cultura y valores de la empresa.

Las herramientas basadas en IA pueden analizar datos de desempeño, interacciones en redes profesionales y antecedentes laborales para prever la compatibilidad de un candidato con el equipo y el entorno de trabajo. Además, facilitan la detección de talento oculto, es decir, personas que podrían aportar un gran valor a la empresa, pero que quizás no encajan exactamente con los filtros tradicionales. Pero… ¿y eso que significa para los/as candidatos/as?

Para quienes buscan empleo, conocer cómo funcionan los ATS y la IA en la selección de personal es clave. Aquí dejamos algunos tips para optimizar vuestra visibilidad en estos sistemas:

  • Utilizar palabras clave relevantes: Investiga las habilidades y requisitos más demandados en tu sector e inclúyelos en tu CV y perfil en línea.

 

  • Estructurar bien el currículum: Los ATS prefieren formatos simples, con títulos claros y sin excesos de diseño.

 

  • Mantener perfiles actualizados: LinkedIn y otras plataformas profesionales son fuentes de información para estos algoritmos, así que es importante mantenerlos completos y activos.

Es importante señalar que, si bien la IA no reemplaza la toma de decisiones humanas, sí permite que los procesos de selección sean más eficientes, ágiles y justos. La clave está en utilizar estas herramientas con un enfoque estratégico, combinando tecnología y criterio humano para encontrar el talento que realmente impulse a las organizaciones. No depender siempre de la IA para realizar un proceso de selección es algo importante de comprender, ya que en los procesos no debemos de olvidar que tratamos con personas que tienen diferentes necesidades.

En un mercado laboral en constante cambio, adaptarse a estas nuevas dinámicas no es una opción, sino una necesidad. La IA ya no es el futuro de la selección de personal: es el presente.